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Calculadora de porcentajes

Por Iván EscuderoActualizado el 14 de agosto de 2026

En resumen

Calcula porcentajes de cualquier cifra: el tanto por ciento de una cantidad, el aumento, el descuento y la variación entre dos valores. Gratis, sin registro y con el desglose de cada operación.

Calculadora de porcentajes

Cómo se calcula un porcentaje, en una frase

Para calcular el X % de una cantidad, multiplica la cantidad por X y divide entre 100. El 20 % de 150 es 150 × 20 ÷ 100 = 30. Si lo que quieres es saber qué porcentaje representa un número sobre otro, divides la parte entre el total y multiplicas por 100: 30 ÷ 150 × 100 = 20 %. Y si mides el cambio entre dos valores, restas el final menos el inicial, divides entre el inicial y multiplicas por 100: de 80 a 100 hay una subida del 25 %. Con esas tres fórmulas resuelves el 90 % de los porcentajes que te vas a encontrar.

La calculadora de arriba hace las tres. Debajo tienes desarrollados los casos que la gente busca de verdad y que casi ninguna herramienta explica: la asimetría entre subir y bajar un mismo porcentaje, los descuentos encadenados, el porcentaje inverso para saber cuánto costaba algo antes de la rebaja, la diferencia entre puntos porcentuales y porcentaje, y la regla de tres que hay detrás de todo esto. Todos los ejemplos numéricos de esta página están calculados y puedes comprobarlos con lápiz y papel.

Qué quieres saberFórmulaEjemplo comprobado
El X % de una cantidadcantidad × X ÷ 10020 % de 150 = 30
Qué porcentaje es X de YX ÷ Y × 10030 de 150 = 20 %
Aumentar un X %cantidad × (1 + X ÷ 100)150 + 20 % = 180
Descontar un X %cantidad × (1 − X ÷ 100)150 − 20 % = 120
Variación de A a B(B − A) ÷ A × 100de 80 a 100 = +25 %
Precio antes del descuentoprecio final ÷ (1 − X ÷ 100)120 € tras un −20 % venían de 150 €
Base sin IVA generalprecio final ÷ 1,21121 € → 100 € de base

Los tres cálculos que resuelve la calculadora

Casi todo lo que harás con porcentajes cae en tres preguntas. Cuánto es el X % de un número. Qué porcentaje representa un número sobre otro. Y cuánto ha variado algo, en porcentaje, de un valor a otro. El selector de la herramienta te deja elegir cuál de las tres quieres y devuelve el resultado al instante, sin recargar la página.

El X % de un número

El más habitual con diferencia. El 20 % de 150 es multiplicar 150 por 20 y dividir entre 100, o sea 30. Para descuentos, propinas, comisiones o repartos, este es tu cálculo. Un atajo mental muy útil: el 10 % de cualquier número es correr la coma una posición a la izquierda. El 10 % de 150 es 15. A partir de ahí, el 20 % es el doble (30), el 5 % la mitad (7,5) y el 30 % el triple (45). Con esa base resuelves de cabeza la mayoría de porcentajes del día a día.

Qué porcentaje es un número de otro

Aquí es donde más gente se atasca. Si has acertado 30 preguntas de 150, ¿qué porcentaje llevas? Divides la parte entre el total y multiplicas por cien: 30 ÷ 150 × 100 = 20 %. Sirve para notas, para cuotas de mercado, para saber qué parte de tu sueldo se va en el alquiler o para calcular la tasa de conversión de una tienda. Es la pregunta de la proporción, y el orden importa: si divides al revés (150 ÷ 30) obtienes 500 %, que es otra cosa completamente distinta.

La variación entre dos valores

El precio de algo pasa de 80 a 100. ¿Cuánto ha subido en porcentaje? Restas el final menos el inicial, lo divides entre el inicial y multiplicas por cien: 20 ÷ 80 × 100 = 25 %. Y aquí está el error clásico: si luego baja de 100 a 80, no es un −25 %, es un −20 %, porque el punto de partida ya no es el mismo. La calculadora usa siempre el valor inicial como base, que es lo correcto.

La pregunta que más se falla no es «cuánto es el 15 % de 80», sino «sobre qué número estoy aplicando ese 15 %». Casi todos los errores con porcentajes son errores de base, no de multiplicación.

Porcentajes, decimales y fracciones son la misma cosa

Un porcentaje no es más que una fracción con denominador 100. El 25 % es 25 de cada 100, que es 0,25 en decimal y 1/4 como fracción. Entender esa equivalencia te ahorra la mitad de las cuentas, porque muchos porcentajes tienen una fracción fácil detrás: en vez de multiplicar por 0,25, divides entre 4 y listo.

Esta es la tabla que conviene tener en la cabeza. La columna del atajo es la que de verdad usarás en el supermercado:

PorcentajeDecimalFracciónAtajo mental
1 %0,011/100divide entre 100
5 %0,051/20divide entre 20
10 %0,11/10corre la coma una posición
12,5 %0,1251/8divide entre 8
20 %0,21/5divide entre 5
25 %0,251/4divide entre 4
33,33 %0,33331/3divide entre 3
50 %0,51/2la mitad
75 %0,753/4tres cuartas partes
100 %11/1el total
150 %1,53/2una vez y media
200 %22/1el doble

Comprueba un par: el 12,5 % de 320 es 320 ÷ 8 = 40, y también 320 × 0,125 = 40. El 75 % de 60 es 60 × 3 ÷ 4 = 45, igual que 60 × 0,75 = 45. Las tres notaciones dan el mismo número siempre; usa la que te salga más rápida.

Aumentar y descontar: el truco del factor multiplicador

Si hay un solo concepto que te vayas a llevar de esta página, que sea este. En vez de calcular el porcentaje y luego sumarlo o restarlo, multiplica de una sola vez por un factor. Para aumentar un 20 %, multiplica por 1,20. Para descontar un 20 %, multiplica por 0,80. Un paso en lugar de dos, menos margen de error y, sobre todo, te permite encadenar operaciones sin liarte.

Cómo aumentar una cantidad un X %

Factor = 1 + X ÷ 100. Un alquiler de 700 € que sube un 3 % pasa a 700 × 1,03 = 721 €. Un presupuesto de 1.250 € al que le añades un 21 % de IVA queda en 1.250 × 1,21 = 1.512,50 €. Una nómina de 1.800 € con una subida del 2,5 % pasa a 1.800 × 1,025 = 1.845 €.

Cómo descontar un X %

Factor = 1 − X ÷ 100. Una chaqueta de 89,90 € con un 30 % de rebaja se queda en 89,90 × 0,70 = 62,93 €, y te has ahorrado 26,97 €. Un servicio de 400 € con un 15 % de descuento queda en 400 × 0,85 = 340 €. Fíjate que restar el descuento y multiplicar por el factor dan lo mismo: 89,90 − 26,97 = 62,93.

Añadir y quitar el IVA

Añadir el IVA es multiplicar; quitarlo es dividir, y ahí está el fallo que más dinero mueve en facturas mal hechas. Con el tipo general del 21 %, una base de 100 € se convierte en 121 € (100 × 1,21). Para el camino inverso, de 121 € a la base, divides: 121 ÷ 1,21 = 100 €, y el IVA son 21 €. Si en lugar de dividir restas el 21 % al total, obtienes 121 × 0,79 = 95,59 €, que no es la base imponible: te has dejado 4,41 € por el camino. Con el tipo reducido del 10 %, un total de 55 € corresponde a una base de 50 € (55 ÷ 1,10). Tienes el cálculo completo en la calculadora de IVA por comunidad autónoma.

OperaciónFactorEjemplo
Aumentar un 5 %× 1,05200 → 210
Aumentar un 10 %× 1,10200 → 220
Añadir IVA general (21 %)× 1,21200 → 242
Reducir un 10 %× 0,90200 → 180
Reducir un 21 %× 0,79200 → 158
Quitar IVA general (21 %)÷ 1,21242 → 200
Quitar IVA reducido (10 %)÷ 1,10220 → 200
Deshacer un descuento del 20 %÷ 0,80160 → 200

Subir un 20 % y bajar un 20 % no te devuelve al punto de partida

Esta es la trampa que más dinero cuesta y la que casi nadie explica bien. Si algo vale 100 y sube un 20 %, se pone en 120. Si después baja un 20 %, no vuelve a 100: vuelve a 96. El motivo es que el segundo porcentaje se calcula sobre 120, no sobre 100. El 20 % de 120 son 24, y 120 − 24 = 96. Has perdido un 4 % por el camino sin que nadie te haya cambiado los porcentajes.

Con el truco del factor multiplicador se ve en un segundo: subir un 20 % es ×1,20 y bajar un 20 % es ×0,80. Multiplicando, 1,20 × 0,80 = 0,96, o sea un 96 % del valor original. El resultado nunca es 1, porque el producto de dos factores simétricos siempre es menor que uno. De hecho hay una regla exacta: la pérdida neta es el porcentaje al cuadrado dividido entre 100. Con un 20 %, 20² ÷ 100 = 4 %. Con un 30 %, 30² ÷ 100 = 9 %. Con un 50 %, un 25 %.

Porcentaje100 sube aY al bajar lo mismo queda enResultado neto
5 %105,0099,75−0,25 %
10 %110,0099,00−1,00 %
20 %120,0096,00−4,00 %
25 %125,0093,75−6,25 %
30 %130,0091,00−9,00 %
50 %150,0075,00−25,00 %

Y funciona igual en el otro orden. Si primero baja un 20 % (100 → 80) y luego sube un 20 %, acabas en 96 otra vez, porque 0,80 × 1,20 es el mismo 0,96. El orden de los factores no altera el producto; lo que altera el resultado es que la base cambia después del primer movimiento.

Cuánto tienes que bajar para deshacer una subida

De aquí sale la pregunta práctica: si un precio ha subido un 25 %, ¿qué rebaja lo devuelve al original? No un 25 %, sino un 20 %. Porque 125 × 0,80 = 100. La fórmula es: bajada necesaria = subida ÷ (100 + subida) × 100.

Movimiento aplicadoMovimiento necesario para volver al origenComprobación desde 100
+10 %−9,09 %110 × 0,9091 = 100
+20 %−16,67 %120 × 0,8333 = 100
+25 %−20,00 %125 × 0,80 = 100
+50 %−33,33 %150 × 0,6667 = 100
+100 %−50,00 %200 × 0,50 = 100
−10 %+11,11 %90 × 1,1111 = 100
−20 %+25,00 %80 × 1,25 = 100
−30 %+42,86 %70 × 1,4286 = 100
−50 %+100,00 %50 × 2 = 100

La última fila explica por qué las caídas fuertes duelen tanto en cualquier cosa que crezca de forma compuesta: si algo pierde el 50 % de su valor, necesita duplicarse para volver al punto de partida. Y si pierde un 90 %, necesita multiplicarse por diez, o sea subir un 900 %. La asimetría se dispara conforme la caída es mayor.

Descuentos encadenados: un 30 % y luego un 20 % no son un 50 %

El cartel dice «30 % de descuento» y en caja te aplican «un 20 % adicional». Mucha gente suma y espera pagar la mitad. No es así: los descuentos encadenados se multiplican, no se suman. El 20 % adicional se aplica sobre el precio ya rebajado, que es más bajo, así que rebaja menos euros.

Con un artículo de 200 €: primero baja a 200 × 0,70 = 140 €. Después, 140 × 0,80 = 112 €. Has pagado 112 € en vez de 100 €. El descuento total real es (200 − 112) ÷ 200 × 100 = 44 %, no un 50 %. La fórmula rápida: multiplica los factores. 0,70 × 0,80 = 0,56, así que pagas el 56 % y te descuentan el 44 %.

Descuentos anunciadosRecorrido desde 100 €Descuento real totalSuma ingenua
20 % + 10 %100 → 80 → 7228 %30 %
30 % + 20 %100 → 70 → 5644 %50 %
40 % + 20 %100 → 60 → 4852 %60 %
50 % + 10 %100 → 50 → 4555 %60 %
50 % + 20 %100 → 50 → 4060 %70 %
70 % + 10 %100 → 30 → 2773 %80 %
20 % + 20 % + 10 %100 → 80 → 64 → 57,6042,4 %50 %

La diferencia entre lo que crees que pagas y lo que pagas siempre juega a favor de quien vende. Y ojo con el orden cuando hay cupones de importe fijo mezclados con porcentajes: ahí el orden sí importa. Un cupón de 20 € sobre 200 € y luego un 30 % deja el precio en (200 − 20) × 0,70 = 126 €; al revés, 200 × 0,70 − 20 = 120 €. Seis euros de diferencia según qué se aplique primero. Si te interesa el detalle, en la calculadora de descuentos puedes probar combinaciones concretas.

Ofertas que parecen porcentajes y no lo son

El «3x2» es un 33,33 % de descuento: pagas 2 de 3 unidades, o sea 2 ÷ 3 = 0,6667 del importe. La «segunda unidad al 50 %» no es un 50 %, sino un 25 % sobre el total: con dos artículos de 30 €, pagas 30 + 15 = 45 € en vez de 60 €, y 15 ÷ 60 = 25 %. La «segunda unidad al 70 %» de descuento sale a un 35 % sobre el conjunto. Traducir siempre la oferta a euros por unidad es la forma más rápida de comparar dos promociones distintas.

El porcentaje inverso: cuánto costaba antes de la rebaja

Ves un precio de 45 € con un cartel de «−25 %» y quieres saber el precio de partida. La tentación es sumar el 25 % a 45 €, que da 56,25 €. Es incorrecto, porque ese 25 % se calculó sobre el precio original, no sobre el rebajado. Lo correcto es dividir: 45 ÷ 0,75 = 60 €. Compruébalo al revés: el 25 % de 60 son 15, y 60 − 15 = 45. Cuadra.

La fórmula general es: precio original = precio final ÷ (1 − descuento en decimal). Con un 40 % de rebaja y un precio final de 89,99 €, el original era 89,99 ÷ 0,60 = 149,98 €. Este cálculo sirve para comprobar si el precio tachado de una etiqueta es coherente con el descuento anunciado, algo que conviene mirar en campañas como el Black Friday o las rebajas de enero.

Descuento aplicadoDivides entreSi pagas 60 €, antes costaba
10 %0,9066,67 €
15 %0,8570,59 €
20 %0,8075,00 €
25 %0,7580,00 €
30 %0,7085,71 €
40 %0,60100,00 €
50 %0,50120,00 €
70 %0,30200,00 €

Una nota de consumidor: en España, el artículo 20 del texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios, tras la trasposición de la Directiva Ómnibus, obliga a que el precio anterior anunciado en una rebaja sea el más bajo que el vendedor haya aplicado en los 30 días previos. Si haces el cálculo inverso y el precio tachado no cuadra con lo que se venía cobrando, tienes motivos para desconfiar del descuento.

Un descuento solo vale lo que valga su precio de referencia. Calcular el porcentaje inverso es la forma más rápida de comprobar si la rebaja es real o el precio anterior se infló la semana anterior.

Puntos porcentuales frente a porcentaje

Esta confusión aparece en titulares, en informes de empresa y en contratos, y cambia por completo la lectura de una cifra. Cuando comparas dos porcentajes, la resta entre ellos se mide en puntos porcentuales; la variación relativa entre ellos se mide en porcentaje.

Ejemplo: un tipo de interés pasa del 3 % al 4,5 %. La subida son 1,5 puntos porcentuales. Pero en términos relativos ha subido un 50 %, porque 1,5 ÷ 3 × 100 = 50. Las dos frases son ciertas y describen lo mismo, pero «ha subido 1,5 puntos» suena inofensivo y «ha subido un 50 %» suena a mucho. Quien redacta elige la que le conviene.

SituaciónCambio en puntos porcentualesVariación relativa
Tipo de interés del 3 % al 4,5 %+1,5 p. p.+50 %
Tasa de paro del 12 % al 9 %−3 p. p.−25 %
IVA del 21 % al 10 %−11 p. p.−52,4 %
Cuota de mercado del 20 % al 25 %+5 p. p.+25 %
Comisión del 2 % al 3 %+1 p. p.+50 %
Margen del 8 % al 6 %−2 p. p.−25 %

La regla práctica: cuando la magnitud que cambia ya es un porcentaje, di «puntos porcentuales» y no habrá ambigüedad. Si lees «la comisión sube un 50 %» sin más contexto, pregunta si pasa del 2 % al 3 % o del 2 % al 2,5 % (que sería +25 %). En un contrato, esa diferencia se paga.

El porcentaje de un porcentaje

Relacionado con lo anterior. Si una promoción devuelve el 20 % de un cashback que ya era del 30 % de la compra, lo que recibes es el 6 % del importe, porque 0,20 × 0,30 = 0,06. Sobre una compra de 500 €: el 30 % son 150 €, y el 20 % de 150 son 30 €, que efectivamente es el 6 % de 500 €. Los porcentajes anidados se multiplican, igual que los descuentos encadenados.

La regla de tres: el porcentaje explicado sin fórmulas

Si las fórmulas no te entran, la regla de tres sí. Todo porcentaje es una proporción entre cuatro números en la que el total equivale al 100 %. Colocas los datos en cruz y despejas el que falta.

Caso 1: quieres el 20 % de 150. Si 150 es el 100 %, entonces x es el 20 %. Multiplicas en cruz y divides: 150 × 20 ÷ 100 = 30. Caso 2: quieres saber qué porcentaje es 30 de 150. Si 150 es el 100 %, entonces 30 es x: 30 × 100 ÷ 150 = 20 %. Es exactamente la misma cruz, cambiando qué esquina dejas vacía.

La regla de tres también resuelve proporciones que no llevan porcentaje. Si 3 kg de fruta cuestan 7,50 €, 5 kg cuestan 7,50 × 5 ÷ 3 = 12,50 €. Y en su versión inversa, cuando una magnitud sube y la otra baja: si 4 pintores tardan 6 días, 3 pintores tardarán 4 × 6 ÷ 3 = 8 días. Tienes el desarrollo completo en la calculadora de regla de tres.

Variación porcentual: subidas grandes, bases raras y crecimiento acumulado

Qué significa una subida del 200 %

Aquí se confunde el «aumento» con el «resultado». Si algo pasa de 40 a 120, el aumento es (120 − 40) ÷ 40 × 100 = 200 %. Pero 120 no es el 200 % de 40, es el 300 %. Duplicar algo es un aumento del 100 %; triplicarlo, del 200 %; multiplicarlo por diez, del 900 %. Cuando leas «se ha multiplicado por cinco», traduce a +400 % y no al revés.

Cuando el valor inicial es cero

La variación porcentual no está definida si el valor de partida es 0, porque tendrías que dividir entre cero. Si un mes vendes 0 unidades y al siguiente 15, no hay un porcentaje de crecimiento: hay un aumento de 15 unidades y punto. Lo mismo con las bases negativas, donde el signo del resultado deja de tener sentido. En esos casos, la cifra honesta es la absoluta.

Crecimiento acumulado: los porcentajes no se suman entre periodos

Dos años seguidos de subida del 3 % no son un 6 %, son un 6,09 %, porque el segundo 3 % se aplica sobre la base ya subida: 1,03 × 1,03 = 1,0609. Con tres años al 4 %, la subida acumulada es 1,04³ = 1,124864, es decir un 12,49 %, no un 12 %. Parece poco, pero en plazos largos la diferencia se dispara: 1.000 € creciendo al 3 % anual durante 5 años se convierten en 1.000 × 1,03⁵ = 1.159,27 €, mientras que un interés simple del 3 % daría 1.150 €. Puedes verlo con más plazos en la calculadora de interés compuesto y aplicado a precios en la calculadora de inflación acumulada.

La media de porcentajes casi nunca es el porcentaje medio

Un error muy repetido en informes. Una tienda A vende 200 unidades y crece un 10 %; una tienda B vende 20 y crece un 50 %. La media simple de los porcentajes es 30 %, pero el crecimiento conjunto real es otro: A pasa de 200 a 220 y B de 20 a 30, así que el total pasa de 220 a 250. Eso es 30 ÷ 220 × 100 = 13,64 %. Para promediar porcentajes hay que ponderarlos por el tamaño de cada base, o directamente calcular sobre los totales.

Trucos para calcular porcentajes de cabeza

Aprende estos cinco y resolverás casi todo sin sacar el móvil.

  1. El 10 % es correr la coma una posición. El 10 % de 250 es 25. El 10 % de 68 es 6,8.
  2. El 1 % es correr la coma dos posiciones. El 1 % de 250 es 2,5. Con el 10 % y el 1 % construyes cualquier porcentaje entero.
  3. Combina. El 17 % de 300: el 10 % son 30, el 5 % son 15 y el 1 % son 3, así que 30 + 15 + 3 + 3 = 51. El 23 % de 80: 20 % = 16, más 3 % = 2,4, total 18,4.
  4. El X % de Y es igual al Y % de X. El 8 % de 50 cuesta pensarlo, pero el 50 % de 8 son 4 y es el mismo número. El 4 % de 75 es el 75 % de 4, o sea 3. El 16 % de 25 es el 25 % de 16, o sea 4.
  5. Divide por la fracción. El 25 % es dividir entre 4, el 20 % entre 5, el 12,5 % entre 8. El 25 % de 320 es 80 sin multiplicar nada.

Para la propina, el atajo es el mismo: en una cuenta de 68 €, el 10 % son 6,80 € y el 5 % son 3,40 €. Si quieres dejar alrededor de un 8 %, algo entre 5 y 6 euros es una aproximación perfectamente razonable. No hace falta precisión decimal donde nadie la pide.

Ocho errores que se cometen todos los días

  1. Creer que subir y bajar el mismo porcentaje deja igual. 100 → 120 → 96. Pierdes un 4 %.
  2. Sumar descuentos encadenados. Un 30 % más un 20 % es un 44 %, no un 50 %.
  3. Restar el porcentaje para deshacerlo. Para saber el precio previo a un −25 % se divide entre 0,75, no se suma un 25 %.
  4. Restar el IVA en vez de dividir. De 121 € la base es 100 €, no 95,59 €.
  5. Confundir puntos porcentuales con porcentaje. Del 3 % al 4,5 % son 1,5 puntos y un +50 %.
  6. Invertir la división al calcular una proporción. 30 de 150 es un 20 %; 150 de 30 es un 500 %.
  7. Promediar porcentajes de bases distintas. Hay que ponderar por el tamaño de cada base.
  8. Redondear demasiado pronto. Si arrastras dos decimales solo al final, evitas que el céntimo baile en facturas con varias líneas.

Casos reales: rebajas, nómina, notas, comisiones y márgenes

Rebajas y cesta de la compra

Una camisa de 40 € con un 25 % de descuento: el 25 % de 40 son 10 €, así que pagas 30 €. Si además tienes un cupón del 10 % acumulable, el precio final es 30 × 0,90 = 27 €, y el descuento total sobre los 40 € iniciales es del 32,5 % (0,75 × 0,90 = 0,675). Comparar dos ofertas es siempre comparar factores, no porcentajes sueltos.

Presupuesto personal

Has gastado 300 € de los 1.200 € que tenías para el mes: 300 ÷ 1.200 × 100 = 25 %, vas controlado. Si tu ingreso mensual es de 1.800 € y el alquiler te cuesta 650 €, el alquiler se lleva 650 ÷ 1.800 × 100 = 36,11 % de lo que entra. Y si ahorras 270 € al mes de esos 1.800 €, tu tasa de ahorro es del 15 %.

Subidas de alquiler y de precios

El alquiler sube de 700 a 770 €: 70 ÷ 700 × 100 = 10 %. Traducir una subida a porcentaje es lo que te permite juzgarla. «Me han subido 70 euros» suena a mucho o a poco según el contexto; «me han subido un 10 %» lo pone en perspectiva y te deja compararlo con la referencia de actualización que corresponda a tu contrato.

Nóminas y retenciones

Si sobre un salario bruto mensual de 2.000 € te aplican una retención de IRPF del 15 %, la retención son 2.000 × 0,15 = 300 €. A eso se le descuentan además las cotizaciones a la Seguridad Social que correspondan según tu contrato y tu convenio, que se calculan sobre la base de cotización y no sobre el bruto sin más. Los tipos de retención dependen de tu situación personal, así que el cálculo exacto sale de tu propia nómina o de la calculadora de sueldo bruto a neto. Para decisiones fiscales con dinero real de por medio, consulta con tu asesor.

Notas y exámenes

Has acertado 34 preguntas de 40: 34 ÷ 40 × 100 = 85 %. Si el aprobado está en el 50 % de un examen de 60 preguntas, necesitas 30 aciertos. Y si cada fallo resta un tercio de acierto, 36 aciertos con 12 fallos equivalen a 36 − 4 = 32 puntos netos sobre 60, un 53,33 %.

Comisiones

Una comisión del 3 % sobre una venta de 180.000 € son 5.400 €. Si esa comisión lleva IVA general, la factura sale por 5.400 × 1,21 = 6.534 €, de los cuales 1.134 € son IVA. Cuando negocies un porcentaje de comisión, deja siempre por escrito sobre qué base se calcula: sobre el precio con impuestos o sin ellos, la diferencia en este ejemplo es de más de mil euros.

Margen y markup, el porcentaje que descuadra negocios

Compras un producto a 60 € y lo vendes a 100 €. Ganas 40 €. ¿Cuál es tu margen? Depende de sobre qué lo midas: sobre el precio de venta es 40 ÷ 100 = 40 % (margen comercial), y sobre el coste es 40 ÷ 60 = 66,67 % (markup o margen sobre coste). Son dos números distintos para la misma operación, y confundirlos es el fallo de fijación de precios más común.

La consecuencia práctica: si quieres un margen del 30 % sobre la venta con un coste de 70 €, el precio no es 70 × 1,30 = 91 € sino 70 ÷ 0,70 = 100 €. Con los 91 € tu margen real sería 21 ÷ 91 = 23,08 %, siete puntos por debajo de lo que creías. Para calcular precios de venta con margen objetivo tienes la calculadora de margen de beneficio.

Porcentajes en Excel, en el móvil y en una calculadora de sobremesa

En una hoja de cálculo, el porcentaje es un formato, no una operación: el valor real de una celda con «20 %» es 0,2. Estas son las fórmulas que resuelven todo lo de esta página, con el importe en A1 y el segundo valor en B1:

  • El 20 % de A1: =A1*20% o =A1*0,2
  • Qué porcentaje es A1 de B1: =A1/B1 con la celda en formato porcentaje
  • Variación de A1 a B1: =(B1-A1)/A1 en formato porcentaje
  • Descontar un 20 %: =A1*(1-20%)
  • Aumentar un 20 %: =A1*(1+20%)
  • Quitar el IVA del 21 %: =A1/1,21
  • Precio antes de un descuento del 25 %: =A1/0,75

En calculadoras físicas, la tecla % no hace lo mismo en todos los modelos: en unas, teclear 200 − 20 % devuelve 160 (aplica el descuento), y en otras devuelve 180 (resta 20 unidades tras interpretar el porcentaje de otro modo). Antes de fiarte de esa tecla en un cálculo que importe, pruébala con un caso que conozcas de memoria, como el 10 % de 100. Con el método del factor multiplicador no necesitas esa tecla para nada, y funciona igual en cualquier aparato.

Multiplicar por 1,21 o por 0,80 nunca falla, ni depende del modelo de calculadora ni del idioma de la hoja de cálculo. La tecla de porcentaje sí.

Disponible en todas las comunidades y ciudades autónomas

El selector de esta calculadora cubre las 17 comunidades autónomas más Ceuta y Melilla. La aritmética del porcentaje es idéntica en todo el territorio: el 20 % de 150 son 30 en Bilbao, en Cádiz y en Santa Cruz de Tenerife. Lo que cambia según dónde estés es el tipo impositivo que aplicas cuando el porcentaje es un impuesto, y ahí sí hay diferencias reales que conviene tener presentes. Las escalas autonómicas del IRPF y los tipos indirectos se revisan por ejercicio, así que consulta la normativa vigente antes de usar estos datos para un trámite.

ComunidadEstadoNota local
AndalucíaDisponibleAndalucía ha rebajado su tramo autonómico del IRPF en los últimos ejercicios.
AragónDisponibleAragón mantiene una escala autonómica con tramos altos algo superiores a la media.
AsturiasDisponibleAsturias aplica una de las escalas autonómicas más progresivas en tramos altos.
Islas BalearesDisponibleBaleares aplica IVA estatal (no IGIC) pese a ser archipiélago.
CanariasDisponibleCanarias NO aplica IVA: aplica el IGIC, con tipo general del 7 % y reducido del 3 %.
CantabriaDisponibleCantabria sigue una escala autonómica próxima a la media estatal.
Castilla-La ManchaDisponibleCastilla-La Mancha mantiene la escala autonómica réplica de la estatal en varios tramos.
Castilla y LeónDisponibleCastilla y León ofrece deducciones autonómicas por familia y medio rural.
CataluñaDisponibleCataluña tiene unos tramos autonómicos altos de los más elevados de España.
CeutaDisponibleCeuta no aplica IVA sino IPSI, y el IRPF tiene una bonificación por residencia.
Comunidad ValencianaDisponibleLa Comunidad Valenciana aplica una escala autonómica con tramos altos por encima de la media.
ExtremaduraDisponibleExtremadura aplica una de las escalas más progresivas en rentas altas.
GaliciaDisponibleGalicia ha rebajado el tramo autonómico para rentas medias y bajas.
La RiojaDisponibleLa Rioja aplica unos tipos autonómicos del IRPF de los más bajos en rentas medias.
Comunidad de MadridDisponibleMadrid aplica una de las escalas autonómicas del IRPF más bajas del territorio común.
MelillaDisponibleMelilla no aplica IVA sino IPSI, con bonificación en el IRPF por residencia.
Región de MurciaDisponibleMurcia mantiene una escala autonómica próxima a la media, con deducciones por vivienda.
Navarra (foral)DisponibleNavarra tiene régimen foral propio: su IRPF se rige por una escala foral única, no por la estatal más autonómica.
País Vasco (foral)DisponiblePaís Vasco tiene régimen foral: cada diputación (Bizkaia, Gipuzkoa, Araba) fija su propia escala foral del IRPF.

Traducido a la práctica: si calculas el precio final de un producto de 100 € con impuestos, en la península y Baleares aplicarías el tipo general del 21 % y te saldrían 121 €; en Canarias, con el IGIC general del 7 %, serían 107 €. El porcentaje se calcula igual; lo que cambia es qué porcentaje toca aplicar. Esa es toda la diferencia territorial que hay en esta herramienta.

Cómo usar la calculadora, paso a paso

  1. Elige la operación. Sacar el X % de una cantidad, averiguar qué porcentaje representa un número sobre otro o medir la variación entre dos valores.
  2. Introduce los dos valores. X e Y según la operación elegida. Admiten decimales.
  3. Lee el resultado. Aparece al instante con el detalle de la operación realizada.

Un apunte sobre cómo leer cada modo. En «qué es X % de Y», X es el porcentaje e Y la cantidad: con 20 y 150 obtienes 30. En «X es qué % de Y», X es la parte e Y el total: con 30 y 150 obtienes 20 %. Y en «variación de X a Y», X es el valor de partida e Y el de llegada: con 80 y 100 obtienes +25 %, y con 100 y 80 obtienes −20 %. Si te sale un resultado que no esperabas, casi siempre es porque has intercambiado los dos campos.

Glosario de porcentajes

  • Tanto por ciento: una parte de cada cien unidades del total.
  • Porcentaje de un número: esa fracción aplicada a una cantidad concreta.
  • Base de cálculo: el valor sobre el que se aplica el porcentaje. Cambiar la base cambia el resultado, y de ahí vienen casi todos los errores.
  • Variación porcentual: cuánto cambia algo respecto a su valor inicial, en porcentaje.
  • Punto porcentual: la diferencia aritmética entre dos porcentajes, distinta de la variación relativa entre ellos.
  • Factor multiplicador: el número por el que multiplicas para aplicar un porcentaje de una vez (1,21 para sumar un 21 %; 0,80 para restar un 20 %).
  • Porcentaje inverso: deshacer un porcentaje ya aplicado dividiendo por su factor.
  • Descuento encadenado: dos o más rebajas sucesivas cuyos factores se multiplican en vez de sumarse.
  • Margen sobre venta: beneficio dividido entre el precio de venta.
  • Markup o margen sobre coste: beneficio dividido entre el coste de compra. Siempre es mayor que el margen sobre venta.
  • Tanto por mil: una parte de cada mil. El 5 ‰ equivale al 0,5 %.
  • Interés compuesto: porcentaje que se aplica sobre el resultado del periodo anterior, no sobre el capital inicial.

Preguntas frecuentes

¿Cómo se calcula el porcentaje de un número?

Multiplicas la cantidad por el porcentaje y divides entre 100. El 20 % de 150 es 150 × 20 ÷ 100 = 30. También puedes multiplicar directamente por el decimal: 150 × 0,20 = 30.

¿Cómo sé qué porcentaje representa un número sobre otro?

Divides la parte entre el total y multiplicas por 100. Si has acertado 30 preguntas de 150, es 30 ÷ 150 × 100 = 20 %.

¿Cómo calculo la variación porcentual entre dos valores?

Restas el valor final menos el inicial, divides entre el inicial y multiplicas por 100. De 80 a 100 es (100 − 80) ÷ 80 × 100 = +25 %. De 100 a 80 es −20 %, porque la base de partida es otra.

¿Por qué subir un 20 % y bajar un 20 % no me devuelve al valor inicial?

Porque el segundo porcentaje se calcula sobre una base distinta. 100 sube un 20 % y va a 120; el 20 % de 120 son 24, así que baja a 96. Pierdes un 4 % neto. Para volver de 120 a 100 necesitas una bajada del 16,67 %, no del 20 %.

¿Cómo calculo el precio antes de un descuento?

Divides el precio final entre 1 menos el descuento en decimal. Si pagas 45 € tras un 25 % de rebaja, el precio original era 45 ÷ 0,75 = 60 €. Restar el 25 % a 45 € da 33,75 € y es un error.

¿Un 30 % y luego un 20 % adicional son un 50 % de descuento?

No. Los descuentos encadenados se multiplican: 0,70 × 0,80 = 0,56, es decir un 44 % de rebaja total. Un artículo de 200 € pasa a 140 € y luego a 112 €, no a 100 €.

¿Qué diferencia hay entre un punto porcentual y un porcentaje?

El punto porcentual es la resta entre dos porcentajes; el porcentaje de variación es la subida relativa. Pasar de un tipo del 3 % a uno del 4,5 % son 1,5 puntos porcentuales, pero un aumento del 50 %.

¿Cómo quito el IVA de un precio final?

Divides entre 1,21 con el tipo general del 21 %. Un precio final de 121 € corresponde a 100 € de base y 21 € de IVA. Restar el 21 % a 121 € daría 95,59 €, que no es la base imponible.

¿Cómo calculo porcentajes de cabeza sin calculadora?

El 10 % es correr la coma una posición y el 1 % dos posiciones: el 10 % de 250 es 25 y el 1 % es 2,5. Además, el X % de Y es igual al Y % de X: el 8 % de 50 cuesta, pero el 50 % de 8 son 4.

¿Cómo se calcula un porcentaje con una regla de tres?

Colocas el total como 100 % y despejas. Si 150 es el 100 % y quieres saber qué es 30, haces 30 × 100 ÷ 150 = 20 %. Es la misma operación que hace la calculadora.

¿Qué significa un aumento del 200 %?

Que el valor se ha multiplicado por tres. De 40 a 120 hay un aumento del 200 %, y 120 es el 300 % de 40. Duplicar es +100 % y triplicar es +200 %.

¿Se calculan igual los porcentajes en todas las comunidades autónomas?

La aritmética es idéntica en toda España. Lo que cambia es el tipo impositivo que aplicas: IVA en la península y Baleares, IGIC en Canarias e IPSI en Ceuta y Melilla.

Quién hay detrás y por qué puedes comprobarlo

GlobalTool es un proyecto de Mercadonet Global S.L. y esta página la firma Iván Escudero, consultor de marketing digital. No tenemos un laboratorio ni encuestas propias, y esta calculadora no tiene reseñas verificadas de usuarios: no hay ninguna nota media que enseñarte porque no la hemos recogido. Lo que sí puedes verificar es todo lo demás.

Los porcentajes son aritmética, así que aquí el rigor se comprueba en treinta segundos y sin fiarte de nadie. Cada ejemplo numérico de esta página está desarrollado paso a paso, con la operación a la vista, y puedes rehacerlo con lápiz y papel o con cualquier otra calculadora. Si encuentras una cuenta que no cuadre, es un error nuestro y se corrige. Ese es el único aval que tiene sentido en una página de matemáticas.

La herramienta funciona en cualquier dispositivo, sin registro y sin pedirte datos personales. Lo que escribes en los campos se procesa en tu navegador y no se envía a ningún servidor: no lo guardamos ni lo compartimos. Es gratis porque el sitio se sostiene con publicidad y con alguna recomendación de afiliación, nunca cobrando por usar lo que debería estar al alcance de cualquiera.

Una nota de sentido común

Esta calculadora es una ayuda de cálculo, no un sustituto del consejo profesional. Los resultados son orientativos y parten de los datos que tú introduces. Para trámites oficiales, contratos, declaraciones fiscales o decisiones con dinero de por medio, contrasta siempre con la fuente normativa vigente o con un asesor. Las fórmulas de porcentaje no cambian, pero los tipos impositivos, las escalas del IRPF y las referencias de actualización de contratos sí lo hacen, y tu situación personal tiene matices que ninguna herramienta automática conoce.

Resumen para llevarte

Tres fórmulas cubren casi todo: el X % de una cantidad es cantidad × X ÷ 100; la proporción es parte ÷ total × 100; y la variación es (final − inicial) ÷ inicial × 100. A partir de ahí, el truco del factor multiplicador (×1,20 para subir un 20 %, ×0,80 para bajarlo, ÷1,21 para quitar el IVA) resuelve aumentos, descuentos, cadenas de rebajas y porcentajes inversos con una sola operación.

Y quédate con las tres trampas: subir y bajar el mismo porcentaje no te deja igual, los descuentos encadenados se multiplican en vez de sumarse, y los puntos porcentuales no son porcentajes. Con eso y los atajos del 10 %, el 1 % y la propiedad de intercambiar (el X % de Y es el Y % de X), resolverás de cabeza la mayoría de porcentajes que te salgan al paso. Para el resto, la calculadora está arriba.

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