Calculadora de Préstamo
Calcula la cuota mensual de tu préstamo o hipoteca al instante.
Calcula la cuota mensual de tu préstamo o hipoteca al instante.
Antes de firmar un préstamo, saber exactamente cuánto pagarás cada mes te permite verificar si encaja en tu presupuesto. Evita sorpresas desagradables y endeudamiento excesivo.
Introduce las condiciones de cada entidad (tipo de interés, plazo, comisiones) y compara cuál te sale más barata en total. La cuota mensual más baja no siempre significa el préstamo más económico.
Observa cómo se distribuye cada cuota entre capital e intereses a lo largo del tiempo. Al principio pagas más intereses y menos capital; esta información es clave para decidir si hacer amortizaciones anticipadas.
Descubre cuánto ahorras en intereses si realizas pagos extra. Puedes simular la reducción de cuota o de plazo para elegir la estrategia que más te conviene.
La calculadora te ayuda a entender la diferencia entre el tipo nominal y el coste real del préstamo, incluyendo comisiones y frecuencia de pago, para que no te dejes guiar solo por la cifra más llamativa.
Ver el coste total de un préstamo hipotecario a 25 años puede motivarte a ahorrar más para la entrada, buscar mejores condiciones o ajustar el plazo para optimizar tu capacidad financiera.
Solicitar un préstamo es una de las decisiones financieras más significativas que tomamos a lo largo de la vida. Ya sea una hipoteca para comprar una vivienda, un préstamo personal para un coche o un crédito para financiar estudios, el compromiso de pago puede extenderse durante años o décadas. Comprender exactamente cuánto vas a pagar en total, cómo se distribuyen los intereses y qué margen tienes en tu presupuesto mensual es fundamental para evitar situaciones de sobreendeudamiento que pueden afectar gravemente tu calidad de vida.
Nuestra calculadora de préstamo simula con precisión los sistemas de amortización más utilizados. El sistema francés, que es el más común en España y Latinoamérica, mantiene una cuota fija donde la proporción entre capital e intereses varía con el tiempo. El sistema alemán utiliza cuotas decrecientes que resultan más caras al principio pero más baratas al final y generan menos intereses totales. Conocer estas diferencias te permite negociar mejor con tu banco y elegir las condiciones que se adapten a tu situación financiera.
Más allá de la cuota mensual, la calculadora te permite simular escenarios que impactan significativamente el coste total del préstamo. Por ejemplo, reducir el plazo de una hipoteca de 30 a 25 años puede aumentar la cuota mensual en un porcentaje pequeño pero ahorrar miles de euros en intereses. Del mismo modo, hacer una amortización anticipada con un ahorro extra puede reducir años de pagos. Tener estas simulaciones a mano te da el poder de tomar decisiones informadas y optimizar tu salud financiera.
El TIN (Tipo de Interés Nominal) es el porcentaje que se aplica al capital. La TAE (Tasa Anual Equivalente) incluye el TIN más comisiones y gastos, reflejando el coste real. Un préstamo con TIN bajo pero comisiones altas puede ser más caro que uno con TIN más alto y sin comisiones.
Un plazo de 30 años en vez de 20 reduce la cuota mensual, pero puedes terminar pagando un 40-60% más en intereses totales. Siempre calcula ambos escenarios para ver cuánto pagas realmente por alargar el plazo.
Comisión de apertura, gastos de notaría, tasación, seguros obligatorios y gastos de gestoría pueden sumar miles de euros al coste real del préstamo. Inclúyelos en tu simulación para tener una visión completa.
Si contratas un préstamo a tipo variable, tu cuota puede subir significativamente si suben los tipos de referencia (como el Euríbor). Simula escenarios con tipos más altos para asegurarte de que podrías afrontar las cuotas en el peor caso.
La recomendación general es que la suma de todas tus cuotas de préstamos no supere el 30-35% de tus ingresos netos mensuales. Superar este umbral aumenta el riesgo de impago y reduce drásticamente tu capacidad para afrontar gastos imprevistos.
La cuota mensual en el sistema francés se calcula con la fórmula: Cuota = Capital x (i / (1 - (1 + i)^-n)), donde i es el tipo de interés mensual (TIN/12/100) y n es el número total de cuotas. Por ejemplo, un préstamo de 10.000 euros al 5% anual a 3 años tiene una cuota mensual de aproximadamente 299,71 euros.
El tipo fijo te da estabilidad: sabes exactamente cuánto pagarás cada mes durante toda la vida del préstamo. El tipo variable suele empezar más bajo pero puede subir o bajar según la evolución del índice de referencia. Si los tipos están bajos y puedes asumir subidas, el variable puede ahorrarte dinero. Si prefieres seguridad, el fijo es la mejor opción.
La hipoteca está garantizada por el inmueble que compras, lo que permite plazos más largos (hasta 30-40 años) y tipos de interés más bajos. El préstamo personal no tiene garantía real, por lo que los bancos cobran tipos más altos y ofrecen plazos más cortos (típicamente 1-10 años). El importe también suele ser menor en los préstamos personales.
Generalmente sí, sobre todo en los primeros años del préstamo, cuando la mayor parte de la cuota se destina a intereses. Amortizar anticipadamente reduce el capital pendiente y, con ello, los intereses futuros. Verifica que tu préstamo no tenga comisiones por amortización anticipada que reduzcan el beneficio.
Es un desglose cuota a cuota que muestra cuánto de cada pago se destina a devolver capital y cuánto a pagar intereses. Al inicio del préstamo, la mayor parte de la cuota va a intereses; al final, casi todo es capital. Esta tabla te permite entender cómo evoluciona tu deuda.
Los expertos financieros recomiendan no superar el 30-35% de los ingresos netos mensuales en cuotas de préstamos (sumando todos los créditos activos). Los bancos utilizan este ratio de endeudamiento para evaluar tu solicitud. Superar este umbral se considera un riesgo financiero elevado.
La comisión de apertura suele ser un porcentaje del capital prestado (entre 0.5% y 2%) que se cobra al inicio. En un préstamo de 200.000 euros, una comisión del 1% supone 2.000 euros adicionales. Esta comisión se refleja en la TAE pero no en el TIN, por eso siempre debes comparar préstamos usando la TAE.